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Durante el invierno descuidamos a menudo la piel de nuestro cuello y escote. Nos olvidamos temporalmente de esa parte de nuestro cuerpo porque suele permanecer cubierta. Sin embargo, al igual que nos preocupamos de ofrecer cuidados y tratamientos a nuestro rostro, deberíamos prestar atención durante todo el año a esta parte tan sensible de nuestro cuerpo.

El escote es una parte fundamental a la hora de vestir y por eso tener una piel bonita y cuidada es muy importante. Se trata de una zona muy delicada y se requieren una serie de cuidados específicos para mantener la piel tersa y joven. Si adquirimos una serie de hábitos sencillos, lograremos que luzca perfecta y le ganaremos la batalla al paso del tiempo.

En primer lugar, debemos habituarnos a extender la misma crema que usamos para el rostro al cuello y bajarla hasta el escote. La piel de estas áreas es similar a la del cutis por lo que los mismos productos funcionarán bien.

Tampoco debemos olvidarnos de aplicar un protector solar de factor 30 o superior, ya que, con la llegada del buen tiempo, estas áreas tienden a estar expuestas al sol y es necesario protegerlas.

Además, son zonas en las que se puede acusar un envejecimiento prematuro, con perdida de firmeza o aparición de manchas. Por ello, conviene incorporar a nuestra rutina de belleza cremas específicas con propiedades reafirmantes, para evitarlo.

En cabina también pueden aplicarse tratamientos muy eficaces para recuperar la densidad de la piel, reduciendo la papada y activando la síntesis de colágeno y elastina para aumentar el grosor de la piel. Los tratamientos de radiofrecuencia, junto al uso de productos con vitamina C y ácido hialurónico son los más indicados para este fin.

Si necesitas más información sobre estos tratamientos o quieres que te asesoremos de forma personalizada sobre cómo mejorar la piel en tu cuello y escote, contáctanos sin compromiso.

En Le Chris hablamos un lenguaje universal, la belleza.